miércoles, agosto 15, 2007

Escrito sin nombre

El irrefrenable crecimiento del sentimiento es tratado de detener por los más adversos obstáculos, cada uno más cruel que el anterior.
Si éste logra ser frenado, aquello no era verdadero ni se merecía llegar a él. En cambio, si este libra cada obstáculo tomando de cada uno la estructura para evitar encontrarse un igual, esto vale la pena, logrará una fortaleza infranqueable para cualquier opositor.
Por esa fortaleza habrán valido la pena todos los esfuerzos, todas las heridas, las caidas, los golpes recibidos, los malos sabores de boca, vaya, hasta las noches de insomnio. Se sabrá entonces que se ha vivido plenamente y ha alcanzado el objetivo de cada ser vivo en este planeta.

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