miércoles, mayo 28, 2008

Que triste desayunar sola en Vips. Que triste desayunar en Vips.

lunes, mayo 26, 2008

Reencuentros Matutinos

Mi mañana empezo con un bostezo y un jugo de naranja.
De camino al trabajo me quedaba mucho "tiempo extra", así que decidí ir a completar mi desayuno.
Lo completé con un latte de la cafetería de la sirena, compartí los minutos del café con unos besos recien despertados, una mirada tierna y una nariz olfateando mi cuello; pasé al banco y seguí con la sensación del estómago vacío, pensaba intentar con algo así como un omelette o unos chilaquiles, o algo más sustancioso que no me provocara un hueco a eso de las dos de la tarde.
En eso pensaba mientras caminaba por Madero, justo a un lado del Soumaya, abajo de la Torre Latinoamericana, iba absorta en mis antojos del desayuno, cuando sebtí un piquete en la panza. Y no fue un "retortijón", ni vudú.
Levanté la vista y escuché un "hola!!", pero aunque ví el rostro, me tardé en reaccionar: quién osaba despertarme de mis sueños de chilaquiles?
Era Quique, quien repitió: hola güerita!! qué milagro!!!
Quique? Ah sí!!! Quique!!!
Hace como dos años que no lo veía, ya hasta es licenciado! Qué triste, a mí me falta mucho.
Nos pusimos al día de nuestras vidas, de los ex compañeros que hemos visto, de nuestros trabajos y de queiba emocionado a conseguir boletos para el América.
Y me olvidé de los chilaquiles, y terminé comiendo una vez más, un panecito caliente de Mc Donald's con jamón.

jueves, mayo 22, 2008

Me puedes

No hace falta psicoanálisis, tarot, horóscopos o adivinos para saber que sí, soy adicta a tu manera de enredarme.
Por lo bueno o lo malo.
Por lo que sea.
Me entregué a la cómoda adicción que producen tus palabras sobre mí.
Y eres lo que me hace sonreir y llorar y rabiar y soñar y desconfiar.
Puedes ser mi inspiración o la falta de ella.
Me aferro a construir contigo, sin pensar que lo que puedo construir contigo sean sólo castillos en el aire. No tengo fundamentos más importantes que sentimentalismos infames.
O tal vez soy muy persignada aún para aceptar que no me quiero alejar de tu sexo.
Tal vez no me importe tanto la piel cálida y tersa de tu espalda, o la humedad de tu boca.
Es simplemente la satisfacción en la cama, sin más ni más.

lunes, mayo 19, 2008

Cruda moral

Creo que no me había sentido tan mal por una cruda antes. Por una moral.
Siempre que me ponía tan mal por beber, al otro día, por lo menos en la tardecita, recordaba todo lo que hacía.
Esta vez no pasó así.
Hay un huevo de unas 6 horas en mi vida. Son seis horas totalmente perdidas de mi vida.
No puedo recordar nada. He estado a punto de darme topes contra la pared, a ver sí así salen reuerdos atorados en ríos de alcohol. No recuerdo nada y eso me angustia.
No sé qué hice, no sé qué dije.
Al exponer el caso con el psicólogo, llegué a algo que además, me atrormenta.
Me perdí.
Me desprendí de mí para tratar de asemejarme a alguien que odio con todas mis fuerzas.
Me odio por eso.
Me siento asustada, arrepentida, como fuera de aquí.
Me quiero desaparecer, esconder, que nadie me pueda ver.