sábado, abril 26, 2008

Difuntos

Creo que estoy en la fase después de la ruptura en la que soy medio bipolar.
A ratos le extraño profundamente y le quiero abrazar y en otros ratos lo odio y no lo quiero ni pensar.
Como sea.
No lo quiero hacer difunto; pasado tal vez, pero no difunto.
Que tal que lo hago difunto y luego me viene a jalar las patas en la noche?
En fin.
A ver qué pasa.

miércoles, abril 23, 2008

Aire

Y se fue de nuevo...
Ya no le detuve.
Hace falta aire. Para los dos.
Me siento tranquila, eso no quita que tenga un miedo inmenso de no volver, por que, finalmente, eso deseo. Volver.
Tengo mucho miedo de lo que pase.
No quiero mudar mi corazón del suyo, ni siquiera quiero que me lo regrese, por que yo no tengo ánimos de regresarle el suyo.
Sólo tengo mis esperanzas puestas en el Aire que necesitamos, tengo mis esperanzas en que habrá un segundo respiro.
También tengo mis razones, lejos de todo romanticismo, para querer compartir los días y el oxígeno con ese hombre.
No sé ni cómo me siento.
Ya no tengo ni siquiera dónde estar.
Lo extraño, pero me extraño a mí, extraño mi magia, mi dulzura y hasta un poco mi ingenuidad.
Odio en lo que me he convertido.
Lo quiero, y quiero estar con él, pero primero quiero estar bien para poder estar.
Necesito algo más que sólo respirar profundo.

lunes, abril 21, 2008

Miedo

Tengo miedo.
Siempre que me veo perdida quiero permanecer. Cuando me veo segura, soy capaz de mandar todo al diablo y ser yo la que da la vuelta.
Pero cuando soy yo quien se va perdiendo, me entra un horror profundo, siento el cuerpo hueco, la boca seca y los ojos mojados, y me dan ganas de aferrarme a ese cuerpo cálido y grande que me ha cobijado unas noches y ese que me ha provocado entrar en desvaríos.
Ayer me sentía segura y podía hacer y deshacer.
Hoy sólo quiero permanecer y sentir que esa calidez sigue siendo mía, tan mía como los besos, que desdeñé las últimas horas.

martes, abril 01, 2008

Y sí...

Me quedé.
Por alguna extraña razón, me quedé; como me queda el lamentar la inexistencia de Lacuna Inc. para poder borrar toda esa historia de mí. Antes tal vez no lo hubiera pensado siquiera, pero ahora lo afirmo: sí, sí borraría esa historia. Por que antes aunque bien miraba lo que pasaba, yo sola me tapaba los ojos con mis propias manos, mis propias excusas, las cuales ni siquiera eran para mí, por que yo bien sabía lo que pasaba.
Ahora no, sé lo que pasa, pero ya no lo tapo, ni falta hace ya, ni razón tendría.