Y se fue de nuevo...
Ya no le detuve.
Hace falta aire. Para los dos.
Me siento tranquila, eso no quita que tenga un miedo inmenso de no volver, por que, finalmente, eso deseo. Volver.
Tengo mucho miedo de lo que pase.
No quiero mudar mi corazón del suyo, ni siquiera quiero que me lo regrese, por que yo no tengo ánimos de regresarle el suyo.
Sólo tengo mis esperanzas puestas en el Aire que necesitamos, tengo mis esperanzas en que habrá un segundo respiro.
También tengo mis razones, lejos de todo romanticismo, para querer compartir los días y el oxígeno con ese hombre.
No sé ni cómo me siento.
Ya no tengo ni siquiera dónde estar.
Lo extraño, pero me extraño a mí, extraño mi magia, mi dulzura y hasta un poco mi ingenuidad.
Odio en lo que me he convertido.
Lo quiero, y quiero estar con él, pero primero quiero estar bien para poder estar.
Necesito algo más que sólo respirar profundo.