jueves, febrero 21, 2008

Discrepancias emocionales

No me gusta cuando yo me siento bien y la gente que me rodea simplemente anda en sus peores días.
Y no sé cómo ayudar a mi amiga, y me siento inutil ante los pesares de mi pareja.
Desearía sólo sentirme bien y no prestar tanta atención a lo que sienten los demás, pero tengo un maldito corazón blandengue el cual se apachurra si veo a los que quiero también apachurrados.
Y es que simplemente me contagio, es algo inevitable y no lo puedo controlar. Me bajoneo malplan...

martes, febrero 12, 2008

Te odio

Todos te miran como un ser lleno de encanto y a todo el mundo proveocas ternura y amor y dulzura y esas cosas.
A mí me das náuseas, asco, rabia, te odio como odio a quién te trajo hasta acá. Para mí representas un estorbo, un obstáculo al cual quisiera desaparecer.
No eres más que una bola de carne con babas que llegó a arruinarme los planes, maldito el día en que te engendraron y maldito el que naciste, bendito será el día en que te mueras.

domingo, febrero 10, 2008

Vidas apresuradas

No sé que pasa, si soy lenta o los demás viven con prisa.
La mayoría de mis cuates/amigos/ex-compañero de mi edad ya están casados/con hijos/arrejuntados/ó titulados... está bien, está bien, admito que eso último yo también debería de estarlo, pero eso de la escuela como que no se me dio muy bien los últimos años.
El caso es que ya soy tía de algunos chamacos de padres jóvenes como de mi edad, a mis casi 23 años ya hasta tía abuela soy, pero qué juventud tan precoz!
Los que no, ya se casaron (hartos/muchos!!).
Y volteas y miras tu vida, y puedes ver que llevas dos años y medio en una relación, que no puedes terminar una carrera (pero ya quieres entrar a otra), que algunas veces ni siquiera puedes costear tus gastos tú sola (por que te gastaste la lana en esa bolsa que estaba de "oferta" o en tal o cual tontería) y dices: en qué diablos estaban pensando????
O qué estoy haciendo yo??
Y me dan mis ataques de pánico y pienso:
-Me casaré algún día?
-Tendré hijos pronto? (o más grave aún-con él?)
-Podré irme de casa pronto?
-Me titularé de esta carrera algún día??

Y luego yo misma me doy mis cocos y me digo:
-Ellos ya no pueden salir con los cuates con la plena libertad de no llegar a casa
-Ellos tienen que comprar -y cambiar- pañales (aagh)
-A ellos ya nos les cocina su mamá (y qué rico cocina mi madre!)
-Yo duermo so-li-ta y muy có-mo-da en una cama matrimonial para mí so-li-ta
-Puedo gastar mi dinero en mí, sin tener que pensar en pagar rentas y todas esas erogaciones latosas
-Y sobre la titulación... ya encontraré algún pro... aaah! ya está: sigo conservando el status de estudiante, por ende también algunos descuentos, ja! Así o más cínica?

Entonces, estoy bien así, está bien que los demás con sus menos de 25 años ya sean papás, mamás, esposos, esposas... osh! y licenciados y licenciadas...
Yo estoy bien así!
Por lo menos ahora...

domingo, febrero 03, 2008

Comparativas

Ha sido fácil enumerar las ventajas del vivir juntos, casi todas están enfocadas al sentimentalismo, hay por ahí alguna que incluso habla de mejoras al medio ambiente.
No pude (o no quise) ver las desventajas del asunto, no se me ocurrió más que trivialidades.
Pero creo que lo que más pesa en mí, es esa necesidad permanente de tu piel tibia, de tu pecho desnudo en mi espalda, de tus brazos apretujándome.
Lo demás, es lo de menos, total, el corazón hace mucho que lo dejé ir, y la razón la guardé años atrás.

sábado, febrero 02, 2008

Otra vez

Después de años, esa sensación recomfortante...
Sentados mirando todo lo que se nos atravesara en frente para evitar que nuestras miradas se encontraran, y cuando eso pasaba sonreíamos y no sabíamos qué decir, se podía escuchar de nuestras bocas alguna tontería para después retomar la vista del paisaje.
Vinieron las cosquillas, sin ser más que un pretexto para el contacto físico.
Mi cabeza en tu rodilla, sentí tus dedos quitarme suevemente el cabello de mi cara, esos dedos suaves, ese aroma a mandarina, que hoy como hace años me fascina. Tus ojos mirándome con esa ternura.
Nadie dice nada.
Caminamos y un ejercito de palabras agolpadas una sobre otra provoca exaltación y molestia en ambos.
Ya no somos lo que fuimos mi querido amigo, ya no.
Podemos intentarlo, pero nuestros corazones se han mudado a otros corazones, y el mío no volverá a ser tuyo, ni al mí me pertenecerá el vuestro.